Semana Santa
de Cartagena

 
José Capuz Mamano (siglo XX)
 
     
   
   José Capuz por Joaquín Sorolla (ACM)  

José Capuz perteneció a una larga estirpe de escultores cuyos orígenes se remontan al siglo XVII, cuando Julio Capuz que, procedente de Génova, llegó al reino de Valencia hacia mediados de siglo, como tantos otros artistas italianos y alemanes que llegaron por esas fechas y años sucesivos.

Aun cuando está insuficientemente estudiada, es posible afirmar que una gran parte de la escultura valenciana del barroco se encuentra vinculada a esta familia de escultores, que se prolongaron en la centuria siguiente hasta llegar hasta los imagineros Antonio Capuz Gil y su hermano Cayetano, padre y tío, respectivamente de José Capuz Mamano, quien nació en Valencia el 29 de agosto de 1884. Con estos antecedentes y dentro de un ambiente familiar de absoluta dedicación a las actividades artísticas no era difícil suponer que se fuera gestando la vocación del futuro escultor José Capuz, que comenzó su formación en 1896 en la Escuela de San Carlos. Una vez terminados sus estudios en Valencia, que los alternaba con su trabajo en el taller paterno, se trasladó a Madrid en 1904 para proseguir su formación en la Real Academia de San Fernando. En poco tiempo se ganó el favor de sus profesores y, dadas las cualidades que afloraban de sus primeros trabajos, obtuvo la anhelada pensión para la Academia Española de Roma por la que tanto luchaban los jóvenes artistas que querían abrirse camino y conocer los centros más importantes de producción artística. La beca para marchar a la Ciudad Eterna la consiguió tras la presentación de la obra el forjador, pieza ejecutada en barro cocido en la que retrató a su sobrino Antonio Muñoz Capuz.

La estancia romana del escultor se prolongó entre los años 1907 y 1913, recorriendo Italia, especialmente Nápoles y Florencia donde pudo admirar las obras conservadas del mundo antiguo y aquellas otras que habían constituido desde siempre la atención de los pensionados españoles.

Después retornó a España, alternando la escultura simbólica con la ejecución de retratos. Entretanto ya había comenzado a trabajar junto al padre Félix Granada en los talleres de arte religioso que éste dirigía. Obtuvo el primer premio de 1919 en la Exposición de la Universidad de Valencia, ganando también el título de Profesor de modelado y vaciado de la Escuela de Artes y oficios de Madrid.

Fernando Dicenta ha querido distinguir tres períodos en la obra de Capuz. El primero abarcaría hasta 1923 y es considerado como el de formación en el que el escultor recibió las influencias de Rodin, Meunieer, Miguel Ángel y, en general, el de toda la estatuaria egipcia e india. A partir de ese año y hasta 1936 se extiende un período de madurez en el que se produjeron las simplificaciones formales inspiradas en Arístides Maillol y Despiau. Es el momento en el que Capuz recogió toda la tradición de los imagineros españoles y en el que realizó sus obras para Cartagena antes de la Guerra Civil. Desde 1939 hasta su muerte, sigue afirmando Dicenta, se desarrolló el llamado período de posguerra en el que el artista olvidó las tendencias de vanguardia y buscó una armonía pura y muy personal, coincidiendo con las últimas obras para la Cofradía Marraja. [1] 

           
  Stma. Virgen de la Soledad (1925)   Stma. Virgen de la Piedad (1925)
  Cristo Yacente (1926)    Virgen Dolorosa (1930)   Santísimo Descendimiento de Cristo (1930)  
                     
           
  Jesús Nazareno (1931)    San Juan Evangelista (1943)   Virgen de la Soledad (1943)   Jesús Nazareno (1945)    Santo Amor de San Juan (1953)  

[1] Hernández Albaladejo, Elías. Capuz, un escultor para la Cofradía Marraja.